
Mucho tiempo he pasado remontándome al pasado, contrastándolo con mi presente. Sin embargo, en lugar de idear formas de cambiar su curso, he dedicado horas deseando poder retomarlo. Hasta tal punto de sorprenderme con mi propia entrega a una situación que es solo una quimera.
Entonces, me he dado cuenta que esta odiosa situación ha sido más que tonta, esquiva. Pues con ella he querido obviar a lo que me tengo que enfrentar; es decir, el ahora. Pero, aun así me he cuestionado un par de veces qué sería del presente sin su fuente llamado pasado. Entonces, he caído en cuenta que este no es ni tiene porque ser obviado por completo. Pues, de no ser por el recuerdo de todas las experiencias por las que hemos pasado, quizá volveríamos una y otra vez a caer en lo mismo y jamás aprenderíamos.
Esto me lleva a recordar una secuencia fotográfica en una exposición artística a la que asistí tiempo atrás, donde lo que más llamó mi atención fue la manera en la que la autora metaforizó el tiempo. Así, el pasado lo representó con una foto donde había muchos vestidos viejos de lana tirados en el suelo; el presente, con su imagen misma en la fotografía en la que se la veía tejiendo un vestido con la lana de los vestidos retratados anteriormente; y el futuro, con un vestido impecablemente terminado.
De esta manera, me conmovió muchísimo haberme percatado de la esencia de ese trabajo tan solo con un instante de haberlo observado. Es que es algo innegable que lo que somos ahora es un continuo de las cosas que fuimos; por lo cual, deberíamos quizá coger las mejores memorias para tejerlas y hacer con ellas nuestro presente. Por eso, halló absurdo el haberme enfráscado en un pasado inconcluso según mis expectativas, pues el presente infame o no es lo que queda y lo que me deberé afrontar.
Entonces, está en nosotros poder transformar lo acontecido en pedazos útiles para reconstruir el tiempo al que a diario nos encontramos. Por tanto, no es tonto volver al pasado y recordarlo, sino centrarse en él y querer asirlo. Así, es más importante vivir el hoy con vehemencia sabiendo que lo que tejemos ahora a cada minuto es lo que debemos disfrutar atentamente para evitar luego pronunciar una burda y estéril frase: “Si yo hubiese…”

elpaso se vuelve el verdugoi del presente acusando y respondiendo cosas que no preguntamos..el pasado si pudiera irme del estaria e mi presente...
ResponderEliminardebemos disfrutar atentamente para evitar luego pronunciar una burda y estéril frase: “Si yo hubiese…”
ResponderEliminarVas a ver que bonito es eso amiga... si me ves hoy en dia así de loquito y desemvuelto es gracias a esa misma conclusión a la que haz llegado :D
Un abrazo lanudo, y que viva la vida loca xD
El Ovejo!
melodia!!
ResponderEliminarEs que estamos en el presente pero somos el pasado!... el dia a dia.. una feliz constante ..me encanta hablar contigo =)
aunq sea una hora y media en un bus de lima...
U_u